Después de años de polémica, críticas y denuncias por maltrato animal, los caballos por fin descansarán. La Alcaldía de Cartagena entregó coches eléctricos que reemplazarán definitivamente a los tradicionales carruajes, marcando un antes y un después en la historia turística de la ciudad.

Crédito fotográfico: Alcaldía de Cartagena – Facebook
Una imagen que durante décadas fue símbolo del turismo en Cartagena comienza a quedar en el pasado. Los caballos ya no recorrerán las calles bajo el sol, el peso y el cansancio, tras la entrega oficial de coches eléctricos realizada ayer por la Alcaldía de Cartagena, una medida que busca poner fin al sufrimiento animal y modernizar el transporte turístico.
La decisión ha sido celebrada por defensores de los animales y ciudadanos que durante años denunciaron las condiciones en las que muchos caballos eran obligados a trabajar: largas jornadas, altas temperaturas y desgaste físico evidente. Con esta transición, los animales serán retirados de las calles, evitando más episodios de maltrato que tantas veces generaron indignación en redes sociales.
Los nuevos coches eléctricos, silenciosos y libres de emisiones contaminantes, reemplazarán a los carruajes tradicionales y permitirán que la actividad turística continúe sin sacrificar la vida ni la salud de los animales. Desde la administración distrital se destacó que este cambio representa un avance en bienestar animal, sostenibilidad y modernización de la ciudad.
Mientras algunos sectores aún expresan nostalgia por los antiguos carruajes, el mensaje es contundente: Cartagena avanza y los caballos, por fin, descansan. Una escena que para muchos simboliza justicia tardía, pero necesaria, para quienes durante años cargaron con el peso del turismo sobre sus espaldas.
Los coches eléctricos ya ruedan por la ciudad, y los caballos dejan atrás una historia de esfuerzo, cansancio y sufrimiento.

