Aunque su voz conquistó escenarios y corazones en todo el país, Yeison Jiménez encontraba su mayor orgullo lejos de los reflectores: en su familia, a la que dedicó amor, tiempo y cada paso de su carrera.

Yeison Jiménez no solo fue uno de los máximos exponentes de la música popular colombiana, sino también un hombre profundamente comprometido con su rol como padre y esposo.
En repetidas ocasiones, el artista manifestó que sus hijos eran su mayor tesoro y la principal motivación de su vida personal y profesional.
Junto a su esposa, Sonia Restrepo, el cantante formó un hogar sólido, basado en el respeto y el acompañamiento constante.
A través de redes sociales y entrevistas, Yeison compartía momentos cotidianos con su familia, dejando ver la cercanía y el orgullo que sentía por cada uno de ellos.
El artista era padre de Thaliana Jiménez, Camila Jiménez y del menor de la familia. Camila, la hija mayor, aunque no era su hija biológica, fue asumida por Yeison desde temprana edad como su propia hija, brindándole amor, protección y respaldo incondicional.
Esta relación fue siempre mostrada por el cantante como uno de los pilares de su vida.
Cuando la familia decidió establecerse en Bogotá, Camila llegó al hogar junto a su madre, fortaleciendo aún más el vínculo que los unía. Para Yeison Jiménez, sus hijos eran su motor diario, la razón por la que trabajaba incansablemente y soñaba en grande.
Hoy, tras su partida, Colombia recuerda no solo al artista exitoso, sino al hombre de familia que hizo de sus seres queridos el centro de su mundo.

