Una nueva y sorpresiva decisión del expresidente estadounidense Donald Trump volvió a sacudir el panorama internacional, luego de revelar qué pasará con un segundo ataque militar contra Venezuela, en medio de fuertes tensiones políticas y movimientos diplomáticos de alto nivel.

Donald Trump volvió a encender la polémica mundial tras confirmar que tomó una determinación clave frente a la posibilidad de ejecutar un segundo ataque contra Venezuela, una acción que, según sus propias palabras, estuvo a punto de materializarse.
De acuerdo con el exmandatario, la decisión de frenar una nueva ofensiva militar se dio tras recibir información sobre supuestos gestos de cooperación por parte del régimen venezolano, entre ellos la liberación de presos políticos, lo que habría cambiado temporalmente el curso de los acontecimientos.
Trump aseguró que la segunda ola de ataques ya estaba planificada y lista para ejecutarse, pero optó por cancelarla en el último momento, afirmando que buscaba evitar una escalada mayor del conflicto en la región.
Sin embargo, advirtió que Estados Unidos “sigue observando de cerca” la situación en Venezuela.
Las declaraciones generaron reacciones inmediatas tanto a nivel internacional como en América Latina, donde analistas y líderes políticos calificaron el anuncio como una señal de presión directa sobre el gobierno venezolano, mientras otros lo interpretan como una estrategia política con fines geopolíticos.
El anuncio reaviva la incertidumbre sobre el futuro de Venezuela y deja claro que el país sigue en el centro del tablero internacional, bajo la mirada de Washington y con la amenaza latente de nuevas acciones si la situación vuelve a escalar.

