El mundo entero tiene los ojos puestos en Nueva York, donde Nicolás Maduro compareció ante un tribunal federal tras ser capturado en una operación militar de Estados Unidos que sacudió a Venezuela y desató una tormenta política internacional.

Foto: Nicolás Maduro/ MDC Brooklyn- Reuters- Adam Gray.
En medio de una fuerte expectativa mediática y estrictas medidas de seguridad, Nicolás Maduro fue presentado este lunes ante un tribunal federal en Nueva York, marcando un hecho sin precedentes en la historia política de Venezuela y de la región.
El exmandatario venezolano llegó escoltado por agentes federales para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico, narco-terrorismo y conspiración criminal, luego de ser capturado durante una operación militar estadounidense ejecutada el pasado 3 de enero en territorio venezolano.
La comparecencia judicial se produce tras días de tensión internacional, bombardeos, reacciones diplomáticas y protestas, tanto dentro como fuera de Venezuela. Según informaron autoridades estadounidenses, Maduro permanecerá bajo custodia mientras avanza el proceso judicial, considerado uno de los más impactantes de las últimas décadas.
Desde Washington, el presidente Donald Trump calificó la captura como un “golpe histórico” y aseguró que la operación busca desmantelar redes criminales que, según su gobierno, operaban desde el poder en Caracas. Las declaraciones han generado reacciones divididas a nivel mundial.
Mientras tanto, en Venezuela reina la incertidumbre. Sectores políticos y ciudadanos se preguntan qué ocurrirá con el país tras la ausencia de Maduro, mientras líderes del oficialismo intentan reorganizar el poder en Caracas.
La audiencia de Nueva York no solo marca el inicio de un proceso judicial contra Nicolás Maduro, sino que abre un nuevo capítulo de tensión geopolítica, con repercusiones que podrían cambiar el rumbo político de Venezuela y sacudir el tablero internacional.

