Cartagena volvió a convertirse en el epicentro del turismo. Con la llegada masiva de visitantes por la temporada decembrina, la ciudad vive días de alta ocupación hotelera, playas abarrotadas y un movimiento económico que no se detiene.

La temporada decembrina llegó con fuerza a Cartagena y el impacto se siente en cada rincón de la ciudad. Hoteles, playas, centros históricos y zonas turísticas registran una afluencia masiva de visitantes, tanto nacionales como extranjeros, que eligieron la Heroica para despedir el año.
Sectores como Bocagrande, El Centro Histórico, Getsemaní y las playas de Marbella y Playa Blanca han sido los más concurridos, generando largas filas, tráfico intenso y una ocupación hotelera que en varios casos roza el 100 %.
Comerciantes, operadores turísticos y vendedores informales destacan un repunte significativo en las ventas, señalando que esta temporada se ha convertido en uno de los mejores momentos del año para la economía local.
Sin embargo, el aumento de turistas también ha traído retos. Autoridades han reforzado los controles para evitar cobros excesivos, ventas ilegales, desorden en playas y afectaciones al espacio público, buscando garantizar una experiencia segura tanto para visitantes como para residentes.
Desde el sector turístico se hizo un llamado a disfrutar de la ciudad de manera responsable, respetando las normas, el medio ambiente y la convivencia ciudadana, mientras Cartagena se consolida, una vez más, como uno de los destinos más apetecidos de Colombia en diciembre.

